03/10/2012

3 octubre 2012

Insomnio post-parto
 
 
Si durante el embarazo el mayor inconveniente en relación con el sueño son su fragmentación así como la somnolencia diurna, tras el parto el problema pasa a ser la falta de sueño, sobre todo en mujeres primerizas. Cuando se expulsa la placenta se origina, en cuestión de pocas horas, una disminución tan rápida y dramática de los niveles hormonales sin parangón en ningún otro momento de la vida de la mujer. Estos cambios hormonales se han relacionado con el stress emocional o depresión postparto que se produce en casi el 80% de las mujeres durante la primera semana tras el parto. Generalmente esta depresión suele ser leve, y mejora en pocos días, aunque en algunas mujeres pueden originarse cuadros más serios a lo largo del mes siguiente al parto. Por supuesto, los cambios hormonales pueden predisponer a estas alteraciones, pero existen otros factores de tipo psicológico, familiar y social asociados a la llegada del bebé que juegan un papel importante: (cambios personales, de situación laboral, de pareja, etc.) 
 
Después del parto, durante los tres primeros meses, la madre se ve expuesta a una importante supresión de sueño. Este problema es más frecuente en las primerizas y en los nacimientos por cesárea. Durante este periodo, la madre puede llegar a dormir por término medio un 25% menos de tiempo que las mujeres no embarazadas de la misma edad. Es posible que esta pérdida de horas de sueño favorezca la aparición de estados de ánimo depresivos en la mujer tras el alumbramiento.
Por otro lado, aunque está pendiente de confirmación, parece que el hecho de dar de mamar aumenta el sueño REM en la madre. Un factor que influye de manera notable en el sueño de la madre es el hecho de que el bebé duerma o no en la misma cama. En la mayoría de los países occidentales, la educación tiende a favorecer la independencia y, en la medida de lo posible, al recién nacido se le enseña a dormir en su cuna, frecuentemente en un cuarto separado. En algunas culturas, por el contrario, se prefiere educar en la cercanía y hasta en la dependencia. Para ello se comienza por introducir alrecién nacido en la misma cama. Obviamente, el sueño es de peor calidad cuando la madre y el niño duermen juntos en la misma cama. 
 
Se desconoce en qué momento del periodo posterior al parto se produce una normalización del sueño de la madre. A los tres meses se normaliza tanto el contenido de sueño REM como de sueño de ondas lentas, aunque globalmente la madre continúa durmiendo todavía un número insuficiente de horas. Un estudio ha mostrado que el sueño a los 8 meses del parto alcanza una calidad comparable a la que tenía durante el tercer mes de embarazo, pero esto no quiere decir que sea comparable al de la madre antes del embarazo. Es posible que sea un proceso largo, tan largo que pueda durar hasta 25 años, cuando los hijosvayan a la Universidad o se independicen. Cuando llegue ese momento, aproveche el tiempo y duerma si puede ya que pronto llegarán los nietos… .