En corto
El sueño y el dolor de cabeza se influyen en los dos sentidos: dormir mal desencadena migrañas y algunas cefaleas aparecen o empeoran durante la noche. Detrás de un dolor de cabeza matutino puede haber una apnea del sueño, un bruxismo o un insomnio. Estudiarlos a la vez —en una unidad de sueño y cefalea— permite tratarlos mejor.
Sueño y cefalea, una relación de ida y vuelta
El cerebro que regula el sueño y el que procesa el dolor comparten circuitos, así que no es casualidad que quien duerme mal tenga más dolores de cabeza y que el dolor, a su vez, estropee el sueño. Es una relación bidireccional.
Por un lado, la falta de sueño, el exceso o los horarios irregulares son desencadenantes bien conocidos de la migraña. Por otro, hay cefaleas ligadas directamente al sueño: dolores que despiertan de madrugada, la cefalea matutina asociada a la apnea, o el dolor de mandíbula del bruxismo nocturno.
Cuando la cabeza y el sueño van de la mano, tratar solo el dolor se queda corto. Estudiar el descanso puede ser la pieza que faltaba.
¿Qué es la migraña?
La migraña es una enfermedad neurológica crónica que se manifiesta en forma de episodios de dolor de cabeza al que suelen asociarse otros síntomas. Se calcula que afecta al menos al 12% de la población mundial (aproximadamente 1 de cada 8 personas), siendo más frecuente en mujeres y en edad laboralmente activa.
La frecuencia de los episodios es muy variable: desde unos pocos al año hasta dolores de cabeza diarios. Algunos factores se han relacionado con una mayor probabilidad de cronificación, como la toma excesiva de analgésicos, los trastornos del ánimo o un peor descanso nocturno. Muchos de ellos son potencialmente reversibles.
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Cefaleas relacionadas con el sueño
Toca cada una para conocerlas:
Migraña y sueño
La migraña es especialmente sensible al sueño: tanto dormir poco como dormir de más o cambiar el horario pueden desencadenar una crisis. Regularizar el descanso es parte del tratamiento.
Cefalea matutina por apnea
Un dolor de cabeza al despertar, difuso y que mejora a lo largo de la mañana, puede deberse a la apnea del sueño y la mala oxigenación nocturna. Tratar la apnea suele hacerlo desaparecer.
Cefalea hípnica
Un dolor que aparece exclusivamente durante el sueño y despierta a la persona a la misma hora (‘cefalea despertador’). Es poco común y tiene un abordaje específico.
Dolor por bruxismo
Apretar o rechinar los dientes al dormir provoca dolor de cabeza y de mandíbula al despertar. Se trata con férula de descarga y manejo del estrés; contamos con odontóloga experta.
Causas de la migraña
La migraña es una cefalea primaria: no se debe a otra enfermedad ni a una lesión cerebral. Lo que se conocen son los desencadenantes que precipitan las crisis.
El cerebro del paciente con migraña tiene una sensibilidad aumentada a estímulos, principalmente cambios de rutina. Esa hipersensibilidad propicia la activación de los mecanismos implicados en el dolor en cerebros predispuestos.
Cambios en el horario habitual, dormir más o menos horas de lo normal, o una mala calidad de sueño por insomnio, síndrome de piernas inquietas, apnea o bruxismo.
Momentos de estrés puntual, su finalización y la ansiedad.
Fluctuación de estrógenos antes o durante la menstruación, menopausia, embarazo y anticonceptivos orales.
Pueden influir en la frecuencia e intensidad de las crisis en algunas personas.
Variaciones de presión atmosférica, temperatura y humedad desencadenan migrañas en algunas personas.
Quesos curados, embutidos, chocolate, alcohol (especialmente vino tinto), cafeína, MSG, nueces, cacahuetes, frutas cítricas, aspartame y alimentos ricos en histamina pueden influir; conviene identificar los personales.
Síntomas de la migraña
A menudo se simplifican las crisis por la fase de dolor, pero una crisis de migraña puede tener hasta cuatro fases:
Síntomas prodrómicos. Pueden aparecer hasta 48 horas antes del dolor. Son diversos y poco específicos: bostezos, somnolencia, fatiga (incluso sin peor descanso la noche previa), cambios anímicos (irritabilidad, ganas de llorar), cambios en el apetito (pérdida de apetito o mayor apetencia por el dulce), mayor sensibilidad a la luz o al ruido y rigidez cervical.
Aura. Aparece en aproximadamente 1 de cada 5 pacientes. Suele durar unos minutos y se manifiesta con problemas visuales, sensitivos o del lenguaje. Puede preceder al dolor o iniciarse a la vez.
Fase de dolor. No tiene por qué ser igual en todos los pacientes ni en todas las crisis. Lo más habitual es un dolor pulsátil o que late, con predominio en una mitad de la cabeza (hemicraneal) y alta intensidad. Suele acompañarse de náuseas y vómitos, sensibilidad aumentada a la luz, el ruido e incluso los olores, y una necesidad de buscar el reposo porque el movimiento aumenta el dolor.
Fase postdrómica. Conocida como resaca. Se manifiesta con cansancio, dificultad de concentración e irritabilidad.
¿Cómo saber si tengo migrañas?
El diagnóstico de migraña se alcanza tras una correcta historia clínica o anamnesis, en base a la presencia de distintos síntomas y la ausencia de otros. Es importante recoger posibles factores desencadenantes —como el factor hormonal— y aquellos factores cronificadores o comorbilidades que influyen en el tratamiento.
A día de hoy, no existe ninguna prueba que supere al método clínico en el diagnóstico de migraña. Sin embargo, ante síntomas o edad de presentación atípicas, o en pacientes con alta frecuencia de crisis, se realizan pruebas complementarias cuyo objetivo fundamental es excluir otras causas de dolor de cabeza.
Además, dada la alta prevalencia de otras enfermedades en los pacientes con migraña —síndrome de apnea-hipopnea del sueño, ansiedad y depresión, bruxismo, fibromialgia—, muchas veces es necesario completar el estudio y consultar a otros especialistas para un mejor control.
Diferencia entre cefalea y migraña
Cefalea es un término médico amplio que hace referencia al síntoma dolor de cabeza. Existen más de 100 causas de cefalea conocidas, por lo que es un concepto ambiguo y poco preciso. La migraña, en cambio, es más que un dolor de cabeza: es una enfermedad concreta que se diferencia del resto por sus características clínicas, síntomas asociados y factores desencadenantes.
Rasgos característicos de la migraña, aunque no exclusivos ni imprescindibles para el diagnóstico:
- Dolor: suele localizarse en regiones anteriores (frente, sien, ojo) y en un solo lado; a veces es pulsátil; de alta intensidad; el paciente busca reposo porque el mínimo movimiento aumenta el dolor (kinesifobia).
- Duración: los episodios duran, en ausencia de analgesia, entre 4 horas y 3 días.
- Síntomas asociados: náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz, al ruido y, sobre todo, a los olores.
- Factores desencadenantes: el estrés es común a muchas cefaleas, pero en la migraña son más frecuentes los cambios en la rutina de sueño y de comida, y los factores hormonales.
En qué consiste el estudio del sueño para migraña
La relación entre migraña y sueño es bidireccional: un trastorno del sueño puede desencadenar una crisis, y las personas con migraña describen frecuentemente síntomas compatibles con algún trastorno del sueño. Estudiar el descanso es clave cuando el dolor y el sueño van de la mano.
El insomnio, definido como la dificultad para dormir en el momento que corresponde, se presenta en al menos 2/3 de los pacientes con formas crónicas de la enfermedad —cefalea en al menos 15 días del mes—. Bajo esa dificultad pueden esconderse trastornos del sueño infradiagnosticados, como el síndrome de piernas inquietas, para cuya confirmación se realiza un test de inmovilización.
En pacientes que roncan y presentan empeoramiento reciente del dolor, crisis de predominio matutino, somnolencia diurna o menor concentración, se estudia un posible síndrome de apnea-hipopnea del sueño. La polisomnografía permite además evaluar la calidad del sueño según la distribución de las fases y detectar parasomnias como el sonambulismo, más frecuentes en la población pediátrica con migraña.
Por qué se relacionan
El sueño puede ser desencadenante, consecuencia o pista diagnóstica del dolor de cabeza.
Ambos desencadenan migraña.
Causa frecuente de cefalea matutina.
El rechinar nocturno da dolor de cabeza y mandíbula.
Tensan y bajan el umbral del dolor.
Descolocan el reloj y disparan crisis.
Influyen tanto en el sueño como en la cefalea.
Diagnóstico en el Instituto del Sueño
En la unidad de sueño y cefalea valoramos las dos cosas a la vez, con estudio del sueño cuando la historia lo sugiere.
Primera consulta
Historia de la cefalea y del sueño en conjunto
Estudio del sueño
Polisomnografía si se sospecha apnea o bruxismo
Diagnóstico
Qué papel juega el sueño en tu dolor de cabeza
Tratamiento
Abordaje combinado de cefalea y descanso
Me levantaba cada día con dolor de cabeza y lo achacaba al estrés. En la unidad vieron que tenía apnea; al tratarla, desaparecieron las cefaleas matutinas.
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Resolvemos tus dudas
¿Dormir mal provoca migrañas?
Me levanto con dolor de cabeza, ¿por qué?
¿Qué es la unidad de sueño y cefalea?
¿El bruxismo da dolor de cabeza?
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Contenido revisado por el equipo médico del Instituto de Investigaciones del Sueño.
