¿Se puede medir la calidad del sueño?
Sí, con distintas medidas: el EEG registra las fases (referencia en el laboratorio del sueño), y en casa las pulseras y apps estiman el descanso a partir del movimiento, la frecuencia cardiaca, la respiración o los ronquidos. Un sueño de calidad ronda las 7-8 horas, con un 20-25% de REM, un 10-20% de sueño profundo, dormirse en menos de 15 minutos y pocos despertares.
La recolección de datos sobre el sueño se remonta a finales del siglo XIX. Investigadores como Freud ya se interesaban por los sueños antes de la invención del electroencefalograma. El científico francés Henri Piéron trató el sueño desde una perspectiva fisiológica en 1913; el psiquiatra alemán Hans Berger registró el primer electroencefalograma (EEG) en 1924, y el sueño REM se descubrió en los años 50. Las fases del sueño, clasificadas según las ondas del EEG, se estandarizaron en el manual de Rechtschaffen y Kales (1969).
En los últimos años, la medida del sueño ha salido de los laboratorios: con acelerómetros y otros sensores baratos en móviles y pulseras, podemos tener una estimación de lo que ocurre durante el sueño. Estas son algunas de las medidas posibles:
- EEG (electroencefalografía): la más conocida; registra las fases y ciclos del sueño.
- EMG (electromiografía): mide la tensión del músculo de la mandíbula.
- Presión arterial: baja durante la noche.
- Movimientos nocturnos: debe haber periodos de al menos 15 minutos sin movimiento perceptible (sueño REM); es lo que miden los acelerómetros de las pulseras.
- Saturación de oxígeno en sangre.
- EOG (electrooculografía): mide los movimientos de los ojos.
- HRV (variabilidad del ritmo cardiaco): mide el nivel de estrés y la actividad del nervio vago.
- Temperatura corporal y latidos del corazón: deben bajar durante la noche.
- Ronquidos: pueden indicar problemas y se registran con un micrófono.
- Tiempo total de sueño entre 7 y 8 horas.
- Sueño REM entre el 20 y el 25% del total.
- Sueño profundo entre el 10 y el 20% del total.
- Dormirse en menos de 15 minutos.
- No despertarse durante el sueño, o hacerlo por tiempos muy cortos.
- Aumento de la HRV durante la noche y descenso de la frecuencia cardiaca respecto a la mañana.
- Ronquidos: pocos o ninguno.
Muchas de estas medidas se registran con electrónica de consumo, desde los latidos hasta la temperatura o los movimientos. La mayoría de las pulseras simplemente miden el movimiento de la muñeca mediante acelerómetros. Los dispositivos que se colocan sobre la cama son más precisos, porque registran las vibraciones del colchón y distinguen los movimientos de dos personas. Algunas apps colocan el móvil bajo la almohada y registran también la respiración y los ronquidos; sumando movimiento, frecuencia respiratoria, latidos y temperatura, la estimación de la calidad del sueño se hace aún más precisa, aunque los dispositivos dedicados siguen siendo mejores.
Preguntas frecuentes
¿Cómo miden el sueño las pulseras?
Sobre todo por el movimiento de la muñeca (acelerómetros); algunas añaden frecuencia cardiaca o respiración para afinar la estimación.
¿Cuál es la prueba de referencia?
La polisomnografía con EEG en el laboratorio del sueño; las pulseras y apps solo dan una estimación orientativa.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.
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