¿Por qué hoy cuesta tanto acostar a los niños?
Porque, con frecuencia, no les ponemos límites ni rutinas claras a la hora de dormir, igual que cuesta ponérselos en su comportamiento. Los niños necesitan normas y rutinas para sentirse seguros; somos los padres quienes debemos atender esa necesidad para que irse a la cama sea un momento tranquilo.
A lo largo de las últimas décadas la vida ha cambiado mucho. Hoy se vive la paternidad y la maternidad con cierta culpa por ser padres más ausentes de lo que nos gustaría, y se intenta calmar ese sentimiento a través de la permisividad.
Del padre autoritario al democrático
Hemos pasado de padres autoritarios (muy exigentes, que atendían poco las emociones de sus hijos) a padres permisivos (que atienden en exceso caprichos y necesidades, siendo poco exigentes). Pero lo ideal es el término medio: los padres democráticos, que atienden de forma adecuada a sus hijos y, al mismo tiempo, les exigen determinadas conductas.
Límites, rutinas y sueño
Como explico en mi libro «Cómo Ayudar a los Niños a Dormir. Técnica del Acompañamiento», con el sueño ocurre lo mismo que con el comportamiento: igual que nos cuesta poner límites, tampoco los ponemos a la hora de acostarse. Los niños son niños: quieren jugar y jugar, sin atender a normas ni horarios, y se dejan llevar por sus apetencias inmediatas. Como necesitan límites y rutinas claras para ser felices, somos los padres los responsables de atender esta necesidad básica para su desarrollo.
Sin límites ni rutinas, es imposible acostar a los hijos a una hora adecuada sin un conflicto de intereses: nosotros sabemos que lo conveniente es que descansen, y ellos nunca encuentran el momento, porque prefieren jugar, ver la tele o deambular por la casa.
Cita
«Modificando y puliendo determinadas acciones como padres, seremos capaces de que ese temido momento sea mucho más liviano, y de que los niños asocien irse a la cama con un momento positivo del día.» — Sonia Esquinas, para el IIS.
Preguntas frecuentes
¿Ser firme con la hora de dormir es ser autoritario?
No. Se trata de ser democrático: atender al niño con cariño y, a la vez, sostener normas y rutinas que le den seguridad.
¿Por dónde empiezo?
Analiza tus propias conductas como padre o madre y establece límites y una rutina estable para la hora de acostarse.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.
Te ayudamos a establecer límites y rutinas para el sueño de tus hijos.


