¿Qué alimentos ayudan a dormir mejor?
Los alimentos ricos en triptófano (lácteos, pavo, pollo), junto a frutos secos, plátano, kiwi, cereales integrales y pescado azul, favorecen el descanso porque intervienen en la producción de serotonina y melatonina. Los hábitos alimentarios inadecuados, en cambio, alteran la digestión y el sueño.
Los hábitos alimentarios inadecuados mantenidos en el tiempo provocan trastornos digestivos —gastritis, ardor de estómago, gases, úlcera y digestiones pesadas— que dificultan el descanso. Además, sustituir una dieta equilibrada por embutidos grasos y dulces (algo habitual con los turnos de noche) favorece el sobrepeso y la obesidad.
Triptófano, serotonina y melatonina: el trío del sueño
Hay una razón por la que ciertas comidas nos impiden dormir y otras lo facilitan. El secreto está en tres componentes muy ligados al sueño: el triptófano, la serotonina y la melatonina. El triptófano es un aminoácido esencial que el cuerpo no fabrica: solo se obtiene a través de la alimentación, y permite producir serotonina, que modula el estado de ánimo, el apetito, la digestión y el comportamiento del sueño.
- Lácteos, especialmente la leche, ricos en triptófano: un vaso de leche templada ayuda a relajarte.
- Carne de pollo o pavo, también con alto contenido de triptófano.
- Frutos secos, que aportan melatonina, ideal para el descanso nocturno.
- Frutas como el plátano y el kiwi, que suman triptófano, melatonina, magnesio y serotonina.
- Cereales integrales (avena, arroz), fuente de hidratos que ayudan a aprovechar el triptófano y aportan melatonina.
- Pescado azul como atún y salmón, ricos en omega 3 y vitamina D.
- Infusiones en lugar de bebidas con cafeína o gaseosas, para relajarte antes de acostarte.
Consejo
Piensa en cómo quieres dormir cuando haces la compra: incorporar estos alimentos a tu rutina es parte de una buena higiene del sueño.
Preguntas frecuentes
¿La leche caliente ayuda de verdad a dormir?
Aporta triptófano y su efecto relajante puede facilitar el descanso, sobre todo dentro de una rutina tranquila antes de acostarte.
¿Qué conviene evitar por la noche?
Comidas copiosas y grasas, dulces y bebidas con cafeína, porque dificultan la digestión y el inicio del sueño.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.


