¿Qué es el daridorexant, la nueva pastilla contra el insomnio crónico?
Es el primer medicamento específico para el insomnio de más de tres meses autorizado en Europa (nombre comercial Quviviq), el primer avance sustancial en unos 60 años. Actúa bloqueando las orexinas —las sustancias que nos mantienen despiertos— y, según los ensayos, mejora el sueño sin los problemas de tolerancia y abuso de las benzodiacepinas.
El 29 de abril, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) autorizó un nuevo principio activo: un pequeño comprimido triangular que se ofrecerá en dos dosis (25 y 50 mg) y que aún tardará un tiempo en llegar a las farmacias españolas. La molécula se llama daridorexant y es el primer medicamento indicado específicamente para el insomnio de más de tres meses de duración, un trastorno que afecta a entre el 8 y el 12% de la población española. «En la práctica, suele ser crónico», comenta el director médico internacional del Instituto del Sueño, el neurólogo Diego García-Borreguero.
Este experto es uno de los investigadores que más ha estudiado en España el daridorexant, con participación en los dos ensayos clínicos de fase 3 que llevaron a su autorización en Europa (uno de ellos publicado en The Lancet Neurology). Entre los ensayos de este y otros fármacos similares, habrá tratado en investigación a entre 200 y 300 pacientes. En alrededor de un año —tras la aprobación de la EMA, los países deben negociar el precio y decidir si se financia—, esos pacientes podrán recibirlo con prescripción médica.
Por qué es una novedad tras 60 años
García-Borreguero denota entusiasmo al hablar del medicamento, apelando a lo que lo hace distinto: es la primera novedad terapéutica sustancial para el insomnio en unos 60 años. «En el campo del insomnio, y particularmente en Europa, no ha habido avances sustanciales desde la década de 1960, desde la aparición de las primeras benzodiacepinas, fármacos que potencian la acción del GABA, un neurotransmisor», señala. Esas benzodiacepinas siguen siendo en España el tratamiento de elección del insomnio crónico, pero presentan, según el neurólogo, muchos problemas.
Los problemas de las benzodiacepinas
En primer lugar, su mecanismo no es selectivo: «provocan una inhibición general en todo el cerebro», inhibiendo la corteza cerebral y el tronco encefálico, además del centro del sueño. Eso se traduce en numerosos efectos secundarios y, sobre todo, en tolerancia: «la misma dosis con el tiempo va produciendo menos efecto; para mantenerlo hay que elevar la dosis». Además, tienen un «importante potencial de abuso» porque producen efectos psicotrópicos y psiquiátricos, como la reducción de la ansiedad. «No hay potencial de abuso en un hipertensivo o un antiarrítmico, pero sí en los fármacos con efectos psicoactivos», apunta. Con todo, España es el país con más consumo de benzodiacepinas del mundo (informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, 2019). No deberían prescribirse ni consumirse más de un mes: «Hay gente que lleva décadas tomándolos, pero es una mala práctica; no son fármacos estudiados para el largo plazo».
Dato
En el estudio principal (930 pacientes, varios españoles), el daridorexant redujo el tiempo despierto cada noche en 29 minutos (frente a 11 con placebo) y acortó el tiempo en conciliar el sueño en 35 minutos (frente a 23 del grupo control), con mejora de la actividad diurna y apenas efectos adversos.
Las grandes diferencias
El daridorexant se ha estudiado durante un año sin observar en ningún paciente tolerancia, efectos residuales, abuso ni síntomas de abstinencia, lo que «abre una vía prometedora» para usarlo a largo plazo. Conviene recordar que el insomnio crónico no se diagnostica con un test ni un análisis, sino mediante entrevista clínica, y no tiene que ver solo con dormir poco: «Hay un déficit de horas de sueño que produce malestar diurno: fatiga, somnolencia, dificultades de concentración y memoria, alteraciones del ánimo e incluso cambios de personalidad». Por eso la eficacia no se midió solo en horas dormidas, sino en la reducción de la vigilia nocturna y la mejora de la actividad diaria.
Una nueva familia: los antagonistas de las orexinas
Detrás de este avance está el español Luis de Lecea, director del Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Stanford, que a comienzos de siglo descubrió una sustancia clave para mantenernos despiertos, segregada en el hipotálamo lateral: las orexinas. Se comprobó que en las personas con narcolepsia las neuronas que las producen dejan de hacerlo, y por eso se duermen de día o luchan por mantenerse despiertos. De ahí surgió la idea: crear un fármaco que bloquee los receptores de las orexinas durante unas horas, como un «estado de narcolepsia farmacológicamente inducido» y limitado en el tiempo.
Así nacieron los antagonistas de las orexinas, de los que el daridorexant es el mejor ejemplo; en Europa es el único aprobado, pero en EE. UU. ya hay otros dos —suvorexant y lemborexant—, que García-Borreguero ha usado en investigación. «Si bloqueamos estos receptores por la noche, el sujeto duerme con mayor profundidad; en personas con insomnio, el sueño aumenta en calidad, disminuyen los periodos de vigilia, se duerme más rápido, más horas y más profundamente.» El nuevo fármaco supera a los dos anteriores sobre todo porque su vida media es menor: permanece en sangre 8 horas, frente a las 17 del primero y las 12 del segundo, lo que reduce los efectos adversos. «Todo esto hace que sea absolutamente novedoso, no sé si revolucionario», concluye.
Lo que todavía no se sabe
Quedan incógnitas. El fármaco (Quviviq) debe estudiarse en la vida real —los llamados estudios de fase 4— y apenas lleva unos meses recetándose en EE. UU. Tampoco está claro qué médicos lo prescribirán en España: García-Borreguero cree, a título personal, que al ser de fácil manejo no habría problema en que lo recetara el médico de Atención Primaria, aunque en ningún caso podrá adquirirse de forma libre. La otra gran incógnita es el precio: en EE. UU. el tratamiento mensual ronda los 460 dólares (unos 429 euros), pero dependerá de la negociación entre el Ministerio de Sanidad y el laboratorio fabricante (Idorsia Pharmaceuticals); Alemania será presumiblemente el primer país europeo en ponerlo a la venta. Falta también saber si estará financiado, para lo que es requisito el Informe de Posicionamiento Terapéutico de la AEMPS.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia del resto de pastillas para dormir?
No inhibe todo el cerebro como las benzodiacepinas, sino que bloquea las orexinas; en un año de estudio no mostró tolerancia, abuso ni síntomas de abstinencia.
¿Ya está disponible en España?
Fue autorizado por la EMA, pero su llegada a las farmacias depende de la negociación de precio y financiación, aún pendiente.
¿Sustituye a la terapia del insomnio?
Es una opción farmacológica prometedora, pero el insomnio crónico se valora de forma individual; consúltalo con un especialista.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.
Valoramos tu insomnio crónico y las mejores opciones de tratamiento con criterio médico.
- Declaraciones del Dr. Diego García-Borreguero (Instituto de Investigaciones del Sueño). Ensayos de fase 3 del daridorexant, uno publicado en The Lancet Neurology. Vía El Español.


