¿Es frecuente la violencia durante el sueño?
Más de lo que se cree. Se asocia a una actividad cerebral alterada y a trastornos como el sonambulismo, el trastorno de conducta del sueño REM, los terrores nocturnos o la apnea. Es inconsciente (la persona no controla sus actos) y más frecuente en hombres. Requiere diagnóstico especializado y educar a la familia para mantener un entorno seguro.
Los especialistas aseguran que la violencia durante el sueño es más común de lo que se cree. Se asocia con una actividad cerebral alterada mientras se está dormido, con la existencia de algún trastorno subyacente y con estímulos externos que desencadenan la acción. Cada conducta que realiza la persona bajo el sueño violento es inconsciente, por lo que carece de control sobre ella.
La violencia durante el sueño tiene muchos grados de intensidad: desde autoagresiones leves o movimientos bruscos hasta agresiones graves contra sí mismo o contra otros, sin hacerlo de forma consciente. Como es un comportamiento inconsciente, el diagnóstico requiere la observación continua de estos patrones mientras el paciente duerme, un interrogatorio especializado y estudios más profundos, como la poligrafía nocturna, que se realizan en centros especializados.
Durante estos episodios se producen parasomnias que pueden aparecer al quedarse dormido, mientras se duerme o en los despertares. Según los estudios epidemiológicos, el género masculino tiene mayor riesgo: del 97% de las lesiones en pacientes con trastorno de conducta del sueño REM, el 80% corresponde a varones. Se sabe, además, que el contacto físico directo con una persona en parasomnia puede activar la respuesta violenta, por lo que los expertos recomiendan evitar tomarlos del brazo, gritarles o intentar despertarlos a corta distancia. La violencia del sueño no es un acto espontáneo y fortuito, sino vulnerable a estímulos detonantes, así que es necesario ir al fondo del origen en cada paciente y atender la enfermedad de base.
El abordaje exige un correcto diagnóstico y tratamiento, además de educar a los familiares para que sepan cómo manejarse y evitar intervenir durante la parasomnia, manteniendo un ambiente seguro. Los trastornos del sueño que más se relacionan con la violencia nocturna son:
- El sonambulismo.
- Una conducta irregular durante el sueño REM.
- El síndrome de piernas inquietas.
- Trastornos disociativos psicógenos nocturnos.
- Terrores nocturnos y despertares confusos.
- La apnea del sueño.
- Estrés y ansiedad, la privación de sueño, el consumo de alcohol y las experiencias traumáticas.
Preguntas frecuentes
¿Debo despertar a alguien que se pone violento dormido?
No a corta distancia: el contacto directo puede activar la respuesta violenta; es mejor procurar un entorno seguro y consultar con un especialista.
¿Tiene tratamiento la violencia durante el sueño?
Sí: requiere diagnóstico (incluida la poligrafía nocturna), tratar la enfermedad de base y educar a la familia sobre cómo actuar.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.
Diagnosticamos y tratamos las parasomnias con pruebas especializadas y un plan a medida.


