¿Cada cuánto hay que cambiar la almohada y cómo elegirla?
La almohada ideal es la más ergonómica: la que mantiene cuello, cabeza y hombros respetando la posición natural de la columna. Conviene renovarla cada 12-18 meses, porque una almohada vieja acumula ácaros y células de la piel y puede agravar alergias o problemas respiratorios.
El descanso es vital para la salud y el rendimiento diario, físico y mental: dormir bien es una necesidad fisiológica más del organismo. Cuando nos disponemos a descansar surge la pregunta: ¿es necesaria una almohada? Y, si lo es, ¿de qué depende el tipo que elijamos?
La almohada ergonómica: alinear la columna
Sabemos que la firmeza y la acogida del colchón condicionan la calidad del descanso, y los especialistas del sueño confirman que con la almohada ocurre lo mismo. La almohada idónea es la más ergonómica: la que mantiene cuello, cabeza y hombros de manera que se respete la posición natural de la columna vertebral, esa parte sobre la que recaen las secuelas de las deficiencias posturales. El objetivo, al dormir, es mantener la columna como cuando estamos de pie.
Con frecuencia atribuimos la tensión de cuello o el dolor de espalda al colchón, pero una almohada inadecuada para nuestra complexión y postura puede arruinar la noche incluso con el mejor colchón.
- De lado: que mantenga la distancia adecuada entre hombros y orejas, con el cuello alineado.
- Boca arriba: mayor rango de soporte, pero evita una almohada muy baja o demasiado alta.
- Boca abajo: lo ideal es dormir sin almohada o con una muy fina, para que la cabeza no se eleve y no aparezca dolor de cuello.
Importante
Pocas veces pensamos en cambiar la almohada, pero conviene hacerlo cada 12-18 meses: una almohada desgastada acumula ácaros del polvo y células de la piel, y puede causar problemas a quienes tienen asma, afecciones pulmonares o alergias.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debo cambiar la almohada?
Cada 12-18 meses aproximadamente. Si está apelmazada, deformada o te levantas con molestias, es momento de renovarla.
¿La almohada puede causar dolor de cuello?
Sí. Una almohada que no se ajusta a tu postura y complexión desalinea la columna cervical y provoca tensión, aunque el colchón sea bueno.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.


