23/08/2013

23 agosto 2013

Vitamina B.


El complejo vitamínico B interviene en la utilización que el organismo hace del triptófano y otros aminoácidos relacionados con el sueño.  Durante el estrés, así como en el consumo de nicotina, de alcohol, y durante el tratamiento con anticonceptivos, se vacían las reservas de vitamina B.  Todo ello permite pensar que estas vitamina intervengan en la regulación del sueño.
La niacina, o vitamina B3, puede mejorar la depresión y el insomnio.  Puede ser más útil en pacientes con despertares precoces.  La vitamina B12 interviene en la regulación del ritmo sueño-vigilia, y puede ser útil para personas con el ritmo del sueño cambiado, durante el Jet-Lag, o incluso en algunos casos de insomnio en los ancianos.
Otros componentes del complejo vitamínico B, tales como la tiamina, el ácido fólico y el ácido pantoténico pueden ser útiles en algunos pacientes con insomnio.
Debido a que el exceso de vitamina B puede causar un exceso de estimulación e insomnio, cualquier tratamiento debe de realizarse bajo prescripción médica.
Aunque está poco estudiado aún, se ha sugerido que la falta de vitamina D3 puede intervenir en la aparición de depresión, sueño y sensación de cansancio con somnolencia durante los meses de invierno.  En la producción de esta sustancia interviene la luz solar, y por ello este cuadro se produce con mayor frecuencia en latitudes más al norte (o más al sur, en el hemisferio sur).  Sin embargo, no está suficientemente claro que su aporte en la dieta mejore el cuadro.