¿Qué prácticas de higiene del sueño no deberías olvidar?
Evita estimulantes desde media tarde, levántate cada día a la misma hora, haz ejercicio (no justo antes de dormir), cuida el ambiente del dormitorio (sin luz, ruido ni televisión) y deja las preocupaciones fuera de la cama. Son hábitos que promueven el estado de alerta diurno y previenen el insomnio.
La higiene del sueño es el conjunto de recomendaciones que aseguran un descanso más efectivo, favorecen el estado de alerta durante el día y ayudan a evitar trastornos como el insomnio y las parasomnias. Aunque muchas personas la subestiman, sus efectos son grandes: cuando falla, puede repercutir seriamente en la calidad de vida.
Por qué importa cuidarla
La falta de sueño debilita el sistema inmune —lo que nos expone a infecciones— y se asocia de forma significativa con la diabetes, la hipertensión, las enfermedades del corazón y la obesidad. Además, dormir mal reduce la capacidad de asimilar conocimientos, porque las regiones cerebrales implicadas en el almacenamiento no funcionan bien. Si existe un trastorno del sueño, conviene buscar ayuda médica para descartar otras patologías, sobre todo relacionadas con el estrés.
- Evita estimulantes desde media tarde: café, bebidas azucaradas, tabaco y cacao pueden alterar el sueño o adelantar el despertar.
- Levántate cada día a la misma hora para «educar» tu sueño; el desorden empeora el rendimiento diario.
- Evita el sedentarismo: haz ejercicio, mejor un par de horas antes de dormir, no justo antes.
- Cuida el ambiente: sin luz excesiva ni ruidos, con una temperatura adecuada.
- Deja los problemas fuera de la cama: anota lo pendiente en un cuaderno para acostarte con la mente tranquila.
- Evita la televisión en el dormitorio para asociar la cama al descanso.
Importante
Si pese a cuidar estos hábitos el problema para dormir persiste, busca ayuda médica: puede haber un trastorno del sueño que conviene valorar.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la higiene del sueño?
Es seguir ciertas recomendaciones y hábitos que hacen el sueño más reparador y ayudan a prevenir trastornos como el insomnio.
¿Desde cuándo debo evitar el café?
Conviene dejar los estimulantes a partir de media tarde, porque pueden dificultar conciliar el sueño o provocar despertares.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.


