¿Cómo afecta el invierno al sueño?
La temperatura y la menor luz del invierno cambian el sueño: se segrega más melatonina (más ganas de dormir pronto), baja el cortisol (más relajación) y se puede necesitar dormir más (a veces por el trastorno afectivo estacional). Dormir en una habitación fresca (15-20 ºC) mejora el descanso; ojo con el aire seco de la calefacción.
Es posible que nuestra forma de dormir cambie durante los meses fríos: según diversos estudios, el invierno afecta al sueño. La temperatura, la luz y otros factores ambientales condicionan nuestro ciclo de sueño, por lo que los patrones varían según la estación. Si notamos cambios, no hay ningún problema: se deben a esos factores ambientales.
Está demostrado que la temperatura del dormitorio afecta a la calidad del sueño, sobre todo en la fase REM. Desde la neurología y la medicina del sueño aseguran que dormir en una habitación fría, por debajo de la temperatura de confort, mejora la calidad del sueño: la temperatura ideal estaría entre los 15 y los 20 grados, porque cuando el cuerpo se enfría, el cerebro se prepara para dormir. Algunas alteraciones que podemos notar en invierno:
- Querer dormir más: los cambios ambientales pueden traer cambios de humor; algunas personas sufren depresión invernal o trastorno afectivo estacional (TAE), con pérdida de energía y necesidad de dormir más.
- Cambios en el ciclo sueño-vigilia: al reducirse las horas de luz, el cuerpo segrega más melatonina (la hormona del sueño), así que en invierno nos cansamos antes y queremos acostarnos más temprano.
- Más relajación: el cortisol (hormona del estrés) se reduce en los meses fríos, por lo que solemos sentirnos más relajados y dormir mejor.
- Aire seco: la calefacción reduce la humedad y puede irritar la garganta, la nariz o los ojos; un humidificador ayuda a aliviarlo.
En definitiva, conciliar el sueño en invierno no siempre es fácil, sobre todo si somos frioleros, pero conviene recordar que se trata de una adaptación natural del cuerpo al cambio de estación.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la temperatura ideal para dormir en invierno?
Entre 15 y 20 ºC: una habitación fresca ayuda a que el cerebro se prepare para dormir.
¿Por qué tengo más sueño en invierno?
Por la menor luz, que aumenta la melatonina, y por el descenso del cortisol; el cuerpo se adapta a la estación.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.
Valoramos cómo la estación y tus hábitos afectan a tu descanso para ayudarte a dormir bien todo el año.


