¿Cómo mantener la higiene del sueño con calor o frío extremo?
En verano, refresca el dormitorio (ventilación, algodón, ducha templada, buena hidratación) y evita cenas pesadas; en invierno, busca calidez sin sobrecalentar (calefacción moderada, pijama abrigado, bebida caliente). En ambos casos, un entorno térmico estable es clave para no despertarte de noche.
El termómetro no deja de subir y bajar con el cambio climático, y todo eso pasa factura cuando llega la hora de acostarse. Dormir bien en noches heladas es tan incómodo como hacerlo en pleno bochorno: en ambos extremos aparecen las alteraciones del sueño.
La temperatura ambiental: clave para la higiene del sueño
Dormir bajo climas muy cálidos o demasiado fríos favorece los despertares nocturnos y el sueño insuficiente, un problema de salud que afecta a la calidad de vida. Tanto en verano como en invierno el ritmo circadiano se ajusta y el cuerpo nos pide dormir más o menos horas: con poca luz aumenta la melatonina y aparece somnolencia; con mucho calor diurno, la temperatura corporal se mantiene alta al acostarnos y cuesta conciliar el sueño.
- Usa la calefacción de forma moderada y evita corrientes de aire.
- Elige pijama abrigado, sábanas y edredón adecuados.
- Una bebida caliente antes de dormir ayuda a la sensación de confort.
- Ventila y usa ventilador o aire acondicionado para refrescar la habitación.
- Prioriza pijamas de algodón (evita satén, lana o poliéster) y ropa no ajustada.
- Hidrátate bien durante el día y evita comidas pesadas cerca de la hora de dormir.
- Una ducha de agua templada antes de acostarte alivia la sensación térmica.
Consejo
Más allá de la estación, mantener horarios regulares y un dormitorio a temperatura estable es lo que más protege tu descanso.
Preguntas frecuentes
¿Por qué duermo peor en verano?
El exceso de calor mantiene alta la temperatura corporal y multiplica los despertares nocturnos, restando horas y calidad de sueño.
¿Qué temperatura de dormitorio es la adecuada?
Un entorno fresco y estable favorece el descanso; evita tanto el sobrecalentamiento en invierno como el bochorno en verano.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.


