¿Qué trastornos del sueño son más comunes en la infancia?
Muchas patologías infantiles se asocian a problemas de sueño: asma, alergias, artritis reumatoide juvenil, celiaquía, TDAH, TEA y diabetes. A veces el trastorno del sueño es consecuencia de la enfermedad y otras coexiste con ella. El pediatra tiene un papel clave para detectar el vínculo y orientar el tratamiento.
Durante la infancia suelen aparecer patologías comunes que guardan relación con los trastornos del sueño: entre las más recurrentes están el asma, las alergias, el reumatismo, la celiaquía, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), los trastornos del espectro autista (TEA) y algunos síndromes. En unos casos el trastorno del sueño es consecuencia de estas patologías y en otros simplemente coexiste con ellas.
Artritis reumatoide juvenil
En los niños, tanto la artritis reumatoide activa como la inactiva se acompañan de trastornos del sueño; la duración del sueño es menor y hay mayor riesgo de síndrome de apnea-hipopnea, y estas alteraciones empeoran los síntomas físicos de la enfermedad.
TEA e insomnio
Para los niños con TEA, las rutinas y el descanso son fundamentales para el control de la conducta, pero la propia enfermedad tiende a alterar el sueño REM y a disminuir el tiempo total de sueño: pueden despertarse varias veces por la noche y tener dificultad para acostarse y conciliar el sueño.
Asma
El asma disminuye el sueño de ondas lentas y cambia su arquitectura. Los niños con asma sufren despertares nocturnos y, en las crisis, les cuesta conciliar el sueño por el déficit respiratorio, con somnolencia diurna. Los episodios se agravan de noche porque la función pulmonar se ve más afectada a esa hora por factores circadianos.
Diabetes infantil
Los niños con diabetes tipo 1 pueden padecer apneas del sueño más largas, aunque el sueño se regula si se controla la enfermedad de base: los eventos respiratorios nocturnos se vinculan al control de la glucosa.
Alergias
Las alergias respiratorias y de la piel son las que más influyen en el sueño. Un niño con padres alérgicos tiene alta probabilidad de dermatitis atópica, que ocasiona despertares nocturnos, dificultad para volver a dormir y más movimientos nocturnos, con un sueño interrumpido y de baja calidad. El pediatra de atención primaria es fundamental para investigar los trastornos del sueño asociados a estas patologías y definir el tratamiento más adecuado.
Preguntas frecuentes
¿El asma o las alergias explican que mi hijo duerma mal?
Pueden hacerlo: provocan despertares y alteran la arquitectura del sueño; conviene comentarlo con el pediatra.
¿Tratar la enfermedad de base mejora el sueño del niño?
En muchos casos sí: controlar el asma, la diabetes o las alergias suele mejorar la calidad del sueño.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.
Valoramos los trastornos del sueño infantil y su relación con otras patologías, con enfoque médico.


