¿Cuánto deben durar las siestas de los niños?
La siesta debe ser un complemento del sueño nocturno, no un sustituto. Conviene que no dure más de hora y media o dos horas: como mucho, «una merienda», no «un plato de lentejas». Antes de los 3 años no debe quitarse, porque el niño la necesita para descansar a mitad del día.
Una vez que los niños logran, por fin, dormir toda la noche —supuestamente hacia los 4 meses, aunque la teoría no siempre coincide con la práctica—, el sueño se divide en dos partes: el de la noche y el del día, las siestas.
Cómo evolucionan las siestas
En general, el bebé dormirá una siesta tras el desayuno, otra tras el almuerzo y una última tras la merienda. Poco a poco irán desapareciendo: primero la de la merienda, después la de después del desayuno y, por último, en torno a los tres años, la del almuerzo. Esa siesta tras el almuerzo la pueden mantener niños —e incluso adultos— que no han completado sus ciclos de sueño nocturno.
Complemento, no sustituto
El problema aparece cuando, por distintas circunstancias, el niño no tiene una rutina de sueño nocturno bien establecida en calidad y cantidad, y las siestas se convierten en un sustitutivo del descanso nocturno en vez de un complemento.
Consejo
Comparo la siesta con la merienda: ¿quién le daría a su hijo un plato de lentejas para merendar? Una siesta de más de hora y media o dos horas es como esa comida pesada; debe ser algo ligero que ayude a llegar a la cena sin «hambre» de sueño.
Tampoco conviene «quitar la siesta» antes de los 3 años para que se duerman antes: es necesaria para que el niño descanse a mitad del día, llegue a la noche con buen humor y comportamiento y fije mejor el aprendizaje, algo que no ocurre si está falto de descanso.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debe durar la siesta?
Como mucho hora y media o dos horas; más tiempo la convierte en un sustituto del sueño nocturno.
¿Puedo quitarle la siesta para que duerma mejor de noche?
Antes de los 3 años, no: la necesita para descansar a media jornada y llegar a la noche de buen humor.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.
Te ayudamos a equilibrar siesta y descanso nocturno según su edad.


