¿Cuándo puede el ronquido ser señal de apnea del sueño?
Un ronquido frecuente e intenso, con pausas en la respiración, ahogos o cansancio diurno pese a dormir muchas horas, puede ser señal de apnea obstructiva del sueño. Conviene valorarlo con un especialista.
Roncar de forma puntual por cansancio, congestión o alcohol es habitual; roncar noche tras noche, no tanto.
Cuándo debería preocuparte el ronquido
La apnea del sueño es un trastorno en el que tu respiración se interrumpe o reduce varias veces durante la noche, fragmentando el descanso. Presta atención si el ronquido aparece junto a:
- Pausas al respirar durante el sueño.
- Jadeos, ahogos o despertares bruscos.
- Ronquido muy fuerte o constante.
- Sueño poco reparador.
- Dolor de cabeza al despertar.
- Boca seca por la mañana.
- Somnolencia durante el día.
- Dificultad para concentrarte.
- Irritabilidad o cambios de humor.
No todas las personas que roncan tienen apnea, pero el ronquido fuerte con pausas respiratorias o cansancio diurno es motivo de consulta.
Por qué la apnea afecta tanto a tu descanso
Estas pausas hacen que tu cerebro active una alarma para recuperar el aire. No recuerdas esos microdespertares, pero el sueño se vuelve más superficial. Por eso puedes dormir muchas horas y aun así levantarte agotado o notar peor concentración.
Qué factores pueden aumentar el riesgo
Favorecen la apnea el sobrepeso, dormir boca arriba, el alcohol, el tabaco, la edad, los antecedentes familiares o la anatomía de la vía aérea, y también puede darse en niños.
En el Instituto del Sueño recomendamos consultar si tu ronquido es frecuente, muy intenso o si te han observado pausas al respirar. Roncar no siempre es solo una molestia: a veces es señal de que tu cuerpo no descansa bien.
¿Podrías tener apnea del sueño?
Consulta cuanto antes si…
- Te han observado pausas al respirar.
- Te despiertas con ahogo.
- El ronquido es muy intenso o constante.
Preguntas frecuentes
¿Roncar significa que tengo apnea del sueño?
No necesariamente. El ronquido puntual puede deberse a cansancio, congestión o alcohol. Se sospecha apnea cuando es frecuente e intenso, con pausas respiratorias o cansancio diurno.
¿Qué aumenta el riesgo de apnea del sueño?
El sobrepeso, dormir boca arriba, el alcohol, el tabaco, la edad y los antecedentes familiares; en niños, las amígdalas o adenoides grandes.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.
Amplía en el pilar de patología los síntomas, causas y consecuencias del SAOS.


