¿Perjudica el cambio de hora a la salud?
En general, no: adelantar o retrasar el reloj una hora es un cambio mínimo al que el organismo se adapta en pocos días, ya que el reloj biológico se reajusta unas 1-2 horas al día. Solo en poblaciones sensibles (niños, mayores, algunas personas con problemas neurológicos u oftalmológicos) la adaptación puede requerir algo más de tiempo.
La discusión sobre si el cambio de hora perjudica a la salud no es nueva: desde que la mayoría de los países desarrollados instauraron esta práctica hace décadas, cada año se reabre la polémica sobre sus posibles efectos.
El cuerpo humano realiza muchas de sus funciones biológicas de forma que se repiten con una regularidad de 24 horas. El sentido de esa periodicidad es que las funciones fisiológicas (hormonas, temperatura, inmunidad, etc.) se produzcan de manera coordinada: por ejemplo, que mientras dormimos no haya picos de secreción de hormonas que puedan despertarnos. El sueño es una de esas funciones. No dormimos de manera aleatoria a lo largo de las 24 horas; nos interesa concentrar la vigilia en una parte del día y el sueño en otra, de forma coordinada con el resto del organismo.
El organizador de todo esto es el reloj biológico, un grupo de neuronas del cerebro que emiten de forma cíclica una señal, como un reloj, marcando el tiempo al resto de funciones. Aunque marca un «horario» propio, se ajusta continuamente según la información que recibe de dentro (ejercicio, nutrición) y de fuera (ciclo día-noche, cambios horarios). En un adulto sano, esa capacidad de ajuste es, de media, de 1-2 horas por día: por eso, ante un adelanto de 6 horas —como el de un viaje a la costa este de EE. UU.—, el reloj tarda de media 3-5 días en ajustarse, con síntomas de jet lag (desregulación del sueño, cansancio, cefaleas). Para los adultos jóvenes suele ser más fácil retrasar el reloj (viajar al oeste) que adelantarlo; en las personas mayores ocurre lo contrario. El mismo principio se aplica al trabajo por turnos. Niños y ancianos tienen una adaptabilidad menor.
En principio, el adelanto o retraso de una hora no tiene mayores consecuencias para la salud, ya que el organismo se adapta en pocos días a un cambio que, por otro lado, es mínimo. Es posible que en algunas poblaciones especiales (niños, ancianos o personas con ciertos problemas oftalmológicos o neurológicos) la adaptación requiera más tiempo, pero, en términos generales, para el organismo representa un obstáculo menor.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda el reloj biológico en ajustarse?
De media 1-2 horas al día; por eso un desfase grande (como un viaje transatlántico) tarda 3-5 días en resolverse.
¿A quién le cuesta más adaptarse al cambio de hora?
A los niños y a las personas mayores, cuya capacidad de ajuste del reloj biológico es menor.
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