¿Cómo mejorar el descanso si tengo síndrome de piernas inquietas?
El SPI provoca una necesidad irresistible de mover las piernas al acostarse, que arruina el sueño. Además del tratamiento médico (fármacos que mejoran la dopamina), ayudan la higiene del sueño, los estiramientos y masajes de piernas antes de acostarse, el ejercicio moderado, evitar cenas pesadas y las técnicas de relajación.
Cuando sentimos hormigueo, desesperación y cosquilleo en las piernas al acostarnos, y esa sensación nos impide dormir, estamos ante síntomas claros de un trastorno del sueño llamado síndrome de piernas inquietas (SPI) que, de no tratarse a tiempo, puede impactar en la calidad de nuestro sueño y de nuestra vida.
El SPI, también conocido como enfermedad de Willis-Ekbom, puede comenzar a cualquier edad y generalmente empeora con el tiempo. Se caracteriza por sensaciones en las piernas —desesperación o nerviosismo— acompañadas del impulso de moverlas para aliviarlas; algunos afectados describen quemazón o «insectos» subiendo por el interior. Sus síntomas se disparan justo al acostarnos e intentar relajarnos, lo que origina problemas para conciliar y mantener el sueño, con el consiguiente cansancio, somnolencia e irritabilidad al día siguiente. A menudo se acompaña de nerviosismo y ansiedad anticipatoria ante el momento de ir a la cama.
Entre sus causas, es más común en adultos mayores y se asocia a lesiones de la médula espinal, anemia, disfunción renal o enfermedades neurológicas como el Parkinson; también aparece en pacientes diabéticos con neuropatía periférica. Existen diversos tratamientos, como los medicamentos que mejoran la producción de dopamina, además de ejercicios y estiramientos antes de acostarse y una adecuada higiene del sueño.
- Evita las comidas pesadas cerca de la hora de acostarte; un refrigerio ligero puede ayudarte a dormir.
- Reserva tiempo al inicio del día para resolver problemas, y anota tus preocupaciones en un «diario» que apartes antes de acostarte.
- Haz actividades relajantes antes de dormir: respiración profunda, yoga, meditación, tai chi o relajación muscular.
- Reduce el ruido del hogar o disimúlalo con un sonido bajo y constante (un ventilador, una radio de fondo).
- Haz ejercicio regular, pero evita los programas muy intensos, que pueden empeorar los síntomas; busca tu nivel óptimo.
- Prueba un baño frío o caliente antes de acostarte, o aplica frío o calor local en las piernas.
- Estira suavemente y masajea las piernas antes de dormir o cuando empiece la incomodidad.
Finalmente, si los síntomas no mejoran, lo más aconsejable es hablarlo con nuestros médicos: podremos ayudarte a buscar una solución definitiva a este trastorno del sueño y a recuperar la calidad de tu descanso.
Preguntas frecuentes
¿Los estiramientos ayudan con las piernas inquietas?
Sí: estirar y masajear las piernas antes de acostarse, junto con el frío o el calor local, puede aliviar la incomodidad.
¿El ejercicio es bueno o malo para el SPI?
El ejercicio moderado ayuda, pero el muy intenso puede empeorar los síntomas; conviene encontrar el nivel adecuado para cada persona.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.
Somos referentes en el diagnóstico y tratamiento del síndrome de piernas inquietas.


