¿El hierro intravenoso funciona para el síndrome de piernas inquietas?
Sí, en muchos casos. El SPI se relaciona con un déficit de hierro cerebral, y el hierro por vía oral se absorbe mal. Administrado por vía intravenosa, logra la remisión completa de los síntomas en cerca del 30% de los pacientes y una mejoría parcial en otro 30%; combinado con eco-doppler transcraneal, las probabilidades de éxito suben hasta el 70%.
Revolucionando el tratamiento del síndrome de piernas inquietas con hierro intravenoso
El síndrome de piernas inquietas (también llamado enfermedad de Willis-Ekbom) es un trastorno neurológico que cursa habitualmente de manera crónica y consiste en una necesidad imperiosa e irresistible de mover las piernas por la noche, que en ocasiones se acompaña de sensaciones molestas como hormigueo y dolor. Suele acompañar al paciente de por vida y tiene un importante predominio genético. La gran mayoría de las personas afectadas no está diagnosticada y, en consecuencia, no recibe tratamiento adecuado. Se estima que lo padece aproximadamente el 3% de la población adulta.
Aunque desconocemos algunos de los mecanismos que lo causan, existe un alto grado de evidencia sobre el papel central del déficit de hierro cerebral. Normalmente adquirimos el hierro a través de la dieta, y en situaciones de déficit la cantidad que alcanza los depósitos cerebrales es aún menor. Por estudios de biopsia cerebral post-mortem y técnicas de neuroimagen sabemos que un altísimo porcentaje de los pacientes con SPI tiene reservas de hierro cerebral inferiores a lo requerido; y si replicamos esta falta de hierro en modelos de ratón, obtenemos una sintomatología similar.
Se podría pensar que administrar hierro por vía oral sería efectivo, pero su absorción por esa vía es escasa, por lo que la mejoría no es factible: cuando los niveles de ferritina en sangre superan los 75-100 mcg/L, el hierro que aportamos como complemento deja de absorberse en el intestino. Además, el hierro oral presenta efectos secundarios gastrointestinales.
Consejo
«Si administramos el hierro por vía intravenosa, contrarrestamos el principal obstáculo de la absorción de hierro en el intestino.»
Diversos estudios han mostrado que el tratamiento con hierro intravenoso puede producir una remisión completa de los síntomas en aproximadamente el 30% de los pacientes; otro 30% mejora parcialmente y un 40% permanece igual. Esto significa que podemos eliminar completamente, o al menos reducir sustancialmente, la medicación en el 60% de los pacientes. Si lo combinamos con técnicas de eco-doppler transcraneal (no invasivas y sencillas de realizar en la clínica), podemos elevar las probabilidades de éxito hasta el 70%.
En el Instituto de Investigaciones del Sueño trabajamos con las últimas evidencias en diagnóstico y tratamiento, por lo que estamos aplicando estas técnicas con notables resultados, convencidos de que revolucionarán la forma en que hasta ahora se ha abordado esta enfermedad. — Dr. D. García-Borreguero, director médico.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no basta con tomar hierro en pastillas?
Porque su absorción intestinal es escasa, sobre todo si la ferritina ya es alta; por eso la vía intravenosa resulta más eficaz.
¿A cuántos pacientes ayuda el hierro intravenoso?
Alrededor del 60% mejora (30% con remisión completa y 30% parcial); combinado con eco-doppler transcraneal, el éxito llega al 70%.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.
Aplicamos las técnicas más avanzadas, como el hierro intravenoso, para tratar tu SPI.


