La vuelta al cole no solo implica preparar mochilas, libros y horarios. También supone recuperar rutinas de sueño que, durante las vacaciones, suelen haberse relajado. Acostarse más tarde, levantarse sin prisa o usar más pantallas por la noche puede hacer que septiembre sea un reto para muchos niños y adolescentes.
Dormir bien es clave para empezar el curso con energía, concentración y buen estado de ánimo.
¿Por qué cuesta volver a la rutina?
Durante el verano, los horarios suelen cambiar. Es habitual que los niños:
- Se acuesten más tarde.
- Se despierten a horas distintas cada día.
- Pasen más tiempo con pantallas.
- Hagan siestas o descansen en horarios irregulares.
- Tengan menos estructura durante el día.
Cuando llega el colegio, el cuerpo necesita volver a adaptarse a horarios más estables.
Cómo puede afectar dormir mal
La falta de sueño no solo provoca cansancio. En niños y adolescentes también puede notarse en:
- Más irritabilidad.
- Dificultad para concentrarse.
- Menor rendimiento escolar.
- Falta de energía por la mañana.
- Más resistencia para levantarse.
- Cambios de humor.
- Mayor inquietud durante el día.
A veces, un niño que parece “desobediente” o “despistado” simplemente no está descansando lo suficiente.
Consejos para recuperar el horario
Lo ideal es no cambiar la rutina de golpe. Algunos pasos pueden ayudar:
- Adelantar la hora de acostarse poco a poco.
- Mantener una hora fija para levantarse.
- Reducir pantallas al menos una hora antes de dormir.
- Crear una rutina tranquila antes de acostarse.
- Evitar cenas muy pesadas.
- Preparar mochila y ropa por la tarde para reducir prisas.
- Exponer al niño a luz natural por la mañana.
La clave es que el cuerpo vuelva a entender cuándo toca estar activo y cuándo toca descansar.
¿Cuántas horas deberían dormir?
Las necesidades cambian según la edad, pero en general los niños y adolescentes necesitan más horas de sueño que los adultos. Si se levantan cansados, están irritables o les cuesta concentrarse, puede ser una señal de que no están descansando lo suficiente.
Cuándo consultar
Si, después de recuperar rutinas, el niño sigue durmiendo mal, ronca, se despierta muchas veces o presenta mucho cansancio durante el día, conviene realizar una valoración especializada.
En el Instituto del Sueño podemos estudiar qué está afectando al descanso y ofrecer pautas adaptadas a cada edad.
La vuelta al cole empieza mejor cuando el descanso también vuelve a su sitio.


