El sueño y el TDAH están muy relacionados. Muchos niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad tienen dificultades para dormir, aunque a veces estos problemas pasan desapercibidos o se atribuyen solo a “nervios”, “mucha energía” o falta de rutina.
Sin embargo, dormir mal puede empeorar la atención, la conducta, el estado de ánimo y el rendimiento escolar.
¿Por qué puede costarles más dormir?
En niños con TDAH pueden aparecer dificultades como:
- Les cuesta “bajar el ritmo” al final del día.
- Tardan mucho en dormirse.
- Se levantan muchas veces de la cama.
- Tienen despertares nocturnos.
- Les cuesta despertarse por la mañana.
- Se muestran irritables o más inquietos durante el día.
- Pueden tener sueño poco reparador.
A veces, el problema no es solo la hora de acostarse, sino la dificultad para pasar de un estado de actividad a uno de calma.
Señales de que el sueño está afectando al día a día
Conviene prestar atención si el niño:
- Se despierta cansado con frecuencia.
- Tiene más rabietas o irritabilidad.
- Le cuesta concentrarse más de lo habitual.
- Está muy inquieto durante el día.
- Presenta bajo rendimiento escolar.
- Ronca o respira con dificultad al dormir.
- Tiene movimientos frecuentes durante la noche.
Cuando un niño duerme mal, algunos síntomas pueden parecerse o intensificar los del TDAH.
Qué puede ayudar en casa
Algunas pautas pueden favorecer una noche más tranquila:
- Mantener horarios regulares para dormir y despertarse.
- Crear una rutina breve y repetible antes de acostarse.
- Reducir pantallas al menos una hora antes de dormir.
- Evitar juegos muy activos por la noche.
- Preparar el dormitorio con poca luz y pocos estímulos.
- Anticipar la hora de dormir con calma, sin prisas.
- Evitar cenas muy pesadas o bebidas estimulantes.
La clave está en que la noche sea previsible y tranquila.
Cuándo consultar
Si los problemas de sueño se mantienen, afectan al comportamiento o empeoran la concentración y el bienestar del niño, es recomendable realizar una valoración especializada.
En el Instituto del Sueño podemos estudiar qué está ocurriendo durante la noche y valorar si existe algún trastorno del sueño asociado.
Dormir bien no elimina el TDAH, pero puede ayudar mucho a mejorar el día a día del niño y de su familia.


