¿Es reparador dormir en el transporte público?
Puede serlo si es breve. Según el Dr. García-Borreguero, el sueño en el transporte está condicionado por la postura (no estamos tumbados), el ruido y la luz, por lo que es más superficial; una cabezada corta puede ser reparadora, pero pasar toda la noche así (avión, coche) repara mucho menos que la cama.
Cuando hacemos recuento de cómo gastamos las horas del día, muchas veces no cuadran las cuentas: si estamos ocho horas en la oficina, ¿por qué pasamos tantas fuera de casa? Una de las respuestas es que parte de nuestra vida se nos va en trayectos de ida y vuelta en el transporte público. ¿Pero tiene que ser tiempo perdido? Ir en transporte, además de evitarnos el estrés de los atascos y el gasto en gasolina, nos deja tiempo para nosotros; todo depende de cómo lo empleemos. Si eres de los que, al sentarse, se engancha al móvil y se pasa el rato en las redes, aquí tienes seis formas de aprovechar mejor esos trayectos:
- Terminar tareas pendientes. Los smartphones nos tienen conectados a cualquier hora; si al llegar a casa quieres desconectar del todo, el transporte puede ser un buen momento para finiquitar pendientes. Roberto Luna, catedrático de Organización de Empresas de la Universidad de Valencia, explica que «en gestión del tiempo se suele decir que hay que aprovechar estos espacios muertos», repasando un informe o contestando algún email; pero advierte de que «estar muy centrado solo en el trabajo puede suponer perder perspectiva de otros frentes personales», así que a veces es mejor descansar.
- Relajarnos del estrés diario. La psicóloga y coach Raquel Gargallo propone meditar: «tenemos que dejar de pensar que meditar es mirar una vela y dejar la mente en blanco; podemos meditar si cerramos los ojos o miramos un punto fijo y nos relajamos, siendo conscientes de cómo nos sentimos». Otra opción es relajarse con música, teniendo en cuenta nuestro estado emocional y eligiendo algo tranquilo «sin que nos excite demasiado ni nos entristezca».
- Leer un buen libro. Un placer que muchas veces dejamos para el transporte. Desde el sector editorial destacan esa «lectura itinerante» que te impulsa a llevar el libro todo el día y a abrirlo aunque el trayecto sea de seis minutos, porque no puedes resistirte a saber adónde te llevará la siguiente página.
- Escuchar la radio o pódcasts. Quien va en coche escucha la radio, pero el transporte público es ideal para los pódcasts acumulados: las mayores descargas coinciden con las horas de ocio, y el dispositivo preferido es el móvil.
- Dormir. Si controlamos el tiempo del trayecto, a veces solo queremos echar una cabezada (sin pasarnos de estación). El Dr. Diego García-Borreguero, neurólogo y director del Instituto de Investigaciones del Sueño de Madrid, detalla que «el sueño que tiene lugar en un transporte público suele estar condicionado por tres factores: la posición corporal, ya que no podemos estar tumbados; el ruido; y la luminosidad externa». Aunque estos factores hacen que el sueño sea más superficial que el nocturno, «si es breve puede ser igualmente reparador; por el contrario, si dormimos toda la noche en estas condiciones (un avión, un automóvil), su efecto es menos reparador que cuando lo hacemos en la cama».
- Trabajar en nuestra vida sexual. Ante la falta de tiempo para pensar cómo mejorar la vida sexual, hay quien propone aprovechar estos ratos para fantasear, o incluso escribir una nota para entregar a la pareja al regresar.
Preguntas frecuentes
¿La cabezada en el metro o el bus descansa?
Si es breve, puede ser reparadora; el sueño es más superficial por la postura, el ruido y la luz, pero ayuda a recuperar algo de energía.
¿Es buena idea dormir toda la noche en el avión?
Repara menos que dormir en la cama, por las condiciones (postura, ruido, luz); conviene compensar el descanso después.
¿Llevas semanas durmiendo mal?
Una valoración con un especialista del sueño puede darte el diagnóstico y la solución.
Si te cuesta dormir bien por la noche, valoramos las causas de tu mal descanso con criterio médico.
- Declaraciones del Dr. Diego García-Borreguero y otros expertos. Vía S Moda – El País.


