30/01/2012

30 enero 2013

El exceso de ropa de cama dificulta el sueño.
Durante el sueño se produce una disminución del termostato que regula la temperatura corporal y ésta disminuye en 2º C. En algunas personas, una temperatura elevada en la habitación puede ser un obstáculo para dormir. Durante el sueño REM, el organismo pierde la capacidad de regular su propia temperatura, dependiendo de la del entorno. Un exceso de calor debido a una manta puede hacer que nos despertemos durante este tipo de sueño. Este suele ser el caso en algunas personas que se despiertan durante la segunda mitad de la noche debido al calor.
Otras personas precisan dormir con las piernas fuera de la manta e, incluso, fuera de la sábana. Necesitan tener una sensación de frío en los pies y tobillos ya que esto alivia la incomodidad que sienten por la noche. Probablemente padecen de un síndrome de piernas inquietas (al menos de una forma leve) y el hecho de sentir frío en las piernas alivia sus molestias. Con frecuencia, cuando se despiertan por este motivo suelen acudir a la ducha y se mojan las piernas con agua fría.