29/02/2012

29 febrero 2012

EJERCICIO Y SUEÑO

Muchos investigadores se han ocupado de los problemas del sueño y han encontrado una relación muy interesante entre el sueño y la actividad física. Los doctores Kubitz, Landers, Petruzello y Han, de la Universidad Estatal de Arizona, Estados Unidos, encontraron los sujetos que hacían habitualmente ejercicio físico, lograban alcanzar más fácilmente el sueño profundo que los que no se ejercitaban. Otro resultado importante fue que estos sujetos que se ejercitaban físicamente tenían períodos de sueño más largos. Diferentes estudios posteriores han podido confirmar el efecto positivo del ejercicio físico sobre el sueño, contribuyendo a disminuir el número de interrupciones durante el sueño, aumentando el tiempo de sueño profundo y la calidad del mismo.

 Cualquier tipo de ejercicio físico parece tener efectos beneficiosos sobre el sueño, aunque parecen ser más eficaz la práctica de ejercicio aeróbico moderado (andar rápido, correr, nadar, saltar, montar en bicicleta, subir escaleras…), siempre y cuando no se realice en los momentos previos a ir a dormir.  El momento más adecuado para su práctica parece ser de cuatro a seis horas antes de ir a la cama.