28/08/2012

28 agosto 2012

¿Le cuesta adaptarse al cambio de horario invernal?


Desde hace años, en la mayor parte de los países industrializados se realizan cambios horarios, generalmente de una hora, con el fin de poder ahorrar energía eléctrica durante el invierno. Así, al comienzo del otoño se adelanta una hora, que se retrasa a la llegada de la primavera. Su efecto sobre el ritmo del sueño es similar al que tendría un viaje en avión en el que cruzáramos una zona horaria. Se produce un Jet Lag de menor intensidad. Para la mayoría de las personas, este cambio horario no supone ningún problema. No obstante, sí puede serlo para aquellas personas cuya actividad depende en mayor medida de la luz solar (zonas rurales, trabajo al aire libre, etc.), y para personas con sistemas circadianos debilitados (personas mayores, recién nacidos, ciegos, etc.). Es molesto pero no se trata de un problema severo, a los pocos días del nuevo horario, el organismo se encuentra perfectamente adaptado.