27/03/2014

27 marzo 2014

Biofeedback.

“El que puede cambiar sus pensamientos (y emociones) puede cambiar su destino” Stephen Crane.
Es difícil modificar algo si no somos conscientes de que existe o como existe. En muchas ocasiones algunas de nuestras respuestas físicas están alteradas o funcionando de modo incorrecto como consecuencia de nuestros pensamientos, emociones o conductas pero no nos damos cuenta ya que son respuestas internas y acabamos acostumbrándonos a que funcionen así de mal sin darnos cuenta de que hay que cambiarlo. Si no lo hacemos, con el paso del tiempo acabarán produciendo enfermedades o alteraciones en nuestro organismo.

Por ejemplo, cuando nos estresamos, nuestro corazón se acelera y se producen cambios en nuestras venas y arterias. Si prestamos atención, notamos como el corazón late más rápido, pero la mayor parte de las veces la situación en la que estamos inmersos y que nos provoca el estrés nos impide incluso darnos cuenta de ello. Si nos relajamos, de nuevo el corazón y el funcionamiento de nuestro sistema circulatorio volverá a su estado normal y notaremos como el corazón late más despacio. Estas y otras muchas funciones corporales cambian ante circustancias como el estrés, pero al ser internas y muchas de ellas inapreciables, nos cuesta ser conscientes y por tanto no podemos modificarlas de modo que no produzcan alteraciones, problemas y enfermedades en nuestro organismo.

Un modo de poder ser conscientes de señales de nuestro cuerpo como el latido del corazón, la tensión muscular, las ondas de nuestro cerebro, la temperatura, la tensión arterial y otras muchas respuestas físicas es a través de los aparatos de biofeedback.