26/12/2013

27 diciembre 2013

Estrés e insomnio en el niño.

Aunque los niños suelen ser bastante resistentes a las situaciones de estrés no es infrecuente que cuando se enfrentan con algo inesperado muestren temporalmente dificultades para dormir. Los niños necesitan de la rutina para desarrollarse, ya que ésta les ofrece seguridad. Cuando esta seguridad se encuentra amenazada, los niños reaccionan mostrando su ansiedad a través del llanto, cambios de conducta y resistencia a dormirse por la noche.

De hecho, se compartan de la misma manera cuando, tras un día excitante, se les dice que tienen que acostarse, ya que al dormirse supone un cambio sobre la actividad que tanto están disfrutando.