24/09/2013

24 septiembre 2013

Tabaco: ¿Excitante o sedante?.

Cuando los fumadores severos (1 a tres cajetillas/día) dejan de fumar, concilian el sueño con mayor facilidad y se despiertan menos de noche.  Esta mejoría se produce pese a que durante el día puedan persistir síntomas de abstinencia como irritabilidad, tensión, y fatiga.

Intente probarlo usted mismo, y deje de fumar.  Cuando lo haga, trate de reducir la tensión tomando vitaminas B y C, así como suplementos de calcio y magnesio.  Manténgase también alejado de los fumadores, y tenga cerca los primeros días zumo de frutas, goma de mascar, zanahorias, palomitas, etc.  Sólo con esto puede ser suficiente, aunque lo más probable es que requiera ayuda especializada. Si es así, acuda a su  médico general, o incluso a un programa de interrupción del tabaco.  Es posible que los primeros días duerma algo peor, y esto se deberá a la aparición de síntomas de abstinencia a la nicotina.  En cualquier caso, no juzgue antes de un mes los efectos sobre el sueño de haber dejado de fumar.

La gran mayoría de los fumadores mejoran su sueño una vez que se convierten en no-fumadores.  Si además abandona el café y el alcohol, ¡es posible que se salga de la tabla!