21/11/2013

21 noviembre 2013

El niño que no duerme.

Continuación del artículo.
Cuanto mayor sea el niño, mejor será su control sobre el entorno y menos necesitará de estas asociaciones cada vez que se despierte por la noche.
Este tipo de niños no suelen tener grandes dificultades para conciliar el sueño, pero sí presentan despertares prolongados. Por la noche se encuentran irritados e inquietas al margen, de que se les permita dormir en la cama de los padres. La hora de iniciación del sueño suele ser normal y es poco frecuente que estos niños estén cansados durante el día. Los padres suelen contar que el niño vuelve a dormirse con facilidad si se le da un biberón, durmiendose ya al comienzo de la toma.

Como veremos en otro artículo, no ocurre lo mismo en aquellos niños en los que el problema consiste en un exceso de líquidos nocturnos.