20/11/2012

20 noviembre 2012

Fumar y beber favorece los ronquidos.
Sí. El tabaco reseca la mucosa de las víasaéreas, y se produce un reacción inflamatoria que las engrosa. Al engrosarse, es más fácil que se ocluya elpaso del aire y se produzca el ronquido.
En el caso del alcohol, aún más. El alcohol, aún pequeñas dosis, como puede ser dos vasos de vino o una cerveza antes de dormir, tiene un efecto de debilitación de la actividad de los centros del cerebro que regulan la respiración, afectándose estos principalmente cuando la persona está dormida. Por otro lado, el alcohol contribuye a relajar aún más el tono de la musculatura que mantiene la garganta abierta mientras dormimos. La vía aérea se obstruye y se produce el ronquido. Es recomendable que las personas roncadoras eviten el alcohol, por lo menos a partir de las 5 de la tarde.