19/11/2013

19 noviembre 2013

El niño que no duerme.

Continuamos con el artículo.
Para facilitar la transición de la vigilia al sueño deben darse determinadas condiciones: el niño puede requerir un dormitorio específico, una cuna o una cama particular, abrazarse a un osito u objeto favorito. Por lo general, estos objetos permanecen junto al niño toda la noche. Si el niño aprende a dormirse en los brazos de sus padres, se acostumbra a ser acunado o a que le cuenten un cuento, cuando se despierte a media noche le costará volver a dormirse solo, ya que no van a repetirse las mismas condiciones con las que se durmió al inicio de la noche.

En defenitiva, cada vez que el niño se despierte, le va a ser dificil volver a dormirse.