11/10/2012

11 octubre 2012

Ronquido, apnea y menopausia.
 
Si bien la apnea del sueño es un problema predominantemente masculino, con la llegada de la menopausia, la aparición del ronquido y de la apnea se hacen mucho más frecuente, hasta igualarse a los hombres unos años más tarde. A partir de entonces aumenta la frecuencia y severidad de ambas enfermedades al tiempo que también aumenta la obesidad. Se ha pensado que las hormonas sexuales podrían tener algún tipo de papel “protector”frente a esta enfermedad, aunque esto no se ha confirmado. Más bien parece que la ausencia de estrógenos produce una redistribución de tejidos grasos que la produce Sea como fuere, no parece que el tratamiento con terapia hormonal sustitutiva sea útil para prevenir la apnea.
En cualquier caso, tras la menopausia la respiración nocturna empeora y surge en forma de ronquido o incluso con aparición de laapnea. No es frecuente que la apnea produzca insomnio. Más bien, elresultado de este proceso es la aparición de sueño no reparador, cansancio y somnolencia matutina. Buena parte de estos problemas se deben a la fragmentación del sueño por múltiples microalertamientos y a una disminución de los niveles de oxígeno nocturnos. Esta enfermedad puede tener consecuencias cardio- y cerebrovasculares importantes a medio y largo plazo, por lo que es importante diagnosticarla a tiempo y tratarla adecuadamente.