08/01/2015

8 enero 2015

Sueño y mujer.

En líneas generales, las mujeres suelen dormir más horas que los hombres y tener un sueño más profundo, aunque éste con frecuencia no es continúo, al despertar presentan sensación cansancio y somnolencia.

El sueño de la mujer, se ve muy influenciado por factores externos y ambientales como el tabaco, los horarios, etc. Pero a su vez, los cambios hormonales que se producen a lo largo de su vida pueden afectar a su ritmo sueño-vigilia y a las características del sueño nocturno, siendo estas repercusiones más llamativas en determinados momentos de la vida.

Durante el período fértil, en la fase folicular, desde el fin de la menstruación hasta el inicio ovulación, al final de este período de produce un gran aumento de la secreción de estrógenos. En la fase lútea, desde la ovulación hasta la menstruación, se produce un aumento de la secreción de estrógenos pero principalmente de progesterona, ocasionando la fragmentación del sueño y aumentando la somnolencia diurna. Los días previos a la menstruación se ha observado un descenso del sueño REM y dificultad para iniciar y mantener el sueño.