06/08/2014

7 agosto 2014

Parasomnias.

Si las pesadillas son intensas y se repiten con frecuencia pueden llegar a tener un efecto negativo en el día a día del paciente. A pesar de ser más frecuentes en la infancia, también pueden presentarse en la edad adulta. Las situaciones de estrés y los espisodios traumáticos, aumentan su frecuencia y severidad. En el tratamiento de este problema, se utilizan técnicas de relajación y enfrentamiento al contenido de la pesadilla, remitiendo el problema en un corto espacio de tiempo.

Los niños que sufren este trastorno se despiertan en el primer tercio de la noche (Fase III y IV del sueño), con un fuerte grito e importantes signos de una activación autonómica. A diferencia de las pesadillas, no recuerdan el contenido del sueño por la mañana. Son más frecuentes en la infancia (3-5 años), con tendencia a desaparecer en la adolescencia.