05/03/2013

5 marzo 2013

Alcohol y sueño.
 
Hay una creencia generalizada de que las propiedades sedantes del alcohol ayudan a dormir. No es así. La verdad es que más bien suele ocurrir lo contrario. Aunque el alcohol a veces induzca el sueño, a menudo altera el descanso nocturno porque también invita a la inquietud y a despertar temprano. En la segunda parte de la noche, cuando los niveles sanguíneos de alcohol disminuyen, se liberan sustancias estimulantes que nos despiertan parcial- o totalmente.