01/01/12

1 febrero 2012

MEDIDAS PARA MEJORAR EL INSOMNIO Y EMOCIONES NEGATIVAS EN EL SPI

El Síndrome de Piernas Inquietas tiene una importante repercusión e impacto en la calidad de vida del paciente, pudiendo afectar la salud del individuo -tanto mental como general-. En los pacientes con esta patología existe una mayor incidencia de depresión En otros estudios, se ha encontrado correlación entre la presencia de SPI y algunos hábitos nocivos como el sedentarismo y el tabaquismo, así como con la obtención de menores ingresos. Todas estas repercusiones están probablemente ligadas a la alteración en la calidad del sueño de los afectados lo que provoca un claro impacto psicológico, en forma similar a lo descrito en otros trastornos que afectan la calidad del sueño como la apnea del sueño y el insomnio. Es alta la prevalencia de alteraciones emocionales como la ansiedad y los trastornos del estado de ánimo como la distimia o depresión en todas estas patologías que cursan con déficit de sueño o escasa calidad del mismo. También son frecuentes los problemas atencionales y de memoria (tanto en adultos como en niños), que mejoran claramente al tratar los problemas de sueño como el SPI.

En todos los trastornos que afectan al sueño, entre ellos el SPI, están indicadas unas pautas o medidas higiénicas, cuyo objetivo va dirigido a mejorar los síntomas, tanto del trastorno en sí, como de sus secuelas emocionales: estrés, ansiedad, tristeza…

A continuación pasamos a describir estas medidas:

•         Caminar

•         Hacer ejercicios

•         Masajear las piernas

•         Aplicarse frío o calor

•         Acupuntura

•         Técnicas de relajación

•         Tareas distractoras

•         Alimentación equilibrada y saludable

  (suplementos vitamínicos y minerales): vit B, hierro, potasio, magnesio  y calcio)

•         Vida saludable

  (práctica regular de ejercicio  físico no por la noche, horarios regulares de comidas, descanso…)

•        Usar prendas de algodón

•        Ambiente de sueño tranquilo, ventilado y  con temperatura adecuada

•        Hacer coincidir  horarios de descanso con los de menor sintomatología.

•        Hablar sobre el problema con otras personas  de modo positivo (adaptación a los cambios)

•        Luchar contra los síntomas, intentando suprimirlos aumenta la ansiedad y el nerviosismo y puede aumentar las molestias. Es mejor combatirlos con las estrategias comentadas previamente (ej. Tareas distractoras o ejercicio)

•        Tener en cuenta aquellas cosas que descubramos en el  día a día que pueden estar relacionadas de algún modo con los cambios en los  síntomas.

•        Utilizar aquella posición que le resulta más cómoda, incluso sacar  las piernas de las mantas si encuentra alivio.

•        Utilizar cualquier recurso, incluso terapias que han demostrado ser útiles en enfermedades crónicas (acupuntura, relajación, musicoterapia…)

•        Apuntarse a una asociación de afectados por la enfermedad  y familiares para  aumentar su conocimiento y aprender estrategias para hacerle frente.

•        Cualquier molestia o sensación dolorosa, aumentará cuanta mayor atención le prestemos, con lo que utilizar actividades placenteras y distractoras, puede ayudarnos a minimizar su impacto sobre nosotros, e incluso en algunos momentos, hacerlas pasar desapercibidas.

Comments

2 thoughts on “01/01/12

  1. Miguel

    Me gustan los consejos que se incluyen, especialmente los de las medicinas alternativas, que son la mejor opción de futuro, teniendo en cuenta la cantidad de efectos secundarios, que tienen los medicamentos para el SPI.

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