Un estudio realizado recientemente en la Universidad de Harvard (Boston, EEUU) ha evaluado la frecuencia de disfunción eréctil en una muestra de 23119 hombres que rellenaron un cuestionario de salud. La probabilidad de padecer de disfunción eréctil era entre más elevada entre aquellos que padecían de SPI. Es más, cuanto más severo el SPI, mayor era la probabilidad de que padecieran además de disfunción eréctil, llegando a ser de 1.78 veces superior en aquellos que padecían de síntomas de SPI más de 15 veces por semana. Esta asociación se mantenía cuando se equiparaban ambos grupos en relación a factores que favorecen la disfunción eréctil, como son la edad, la obesidad y el consumo de tabaco. Se piensa que en ambos trastornos interviene una hipofunción del neurotransmisor dopamina, lo cual podría explicar que padecer de SPI aumente las probabilidades de padecer de disfunción eréctil. Por otro lado, los agonistas de la dopamina son fármacos útiles para tratar tanto el SPI como la disfucnión erectil. Más información en Gao et al., SLEEP, 2009; 33: 75-79. |